El anonimato como factor de amenaza cibercriminal

Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad - Vintegris

Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad – Vintegris

El anonimato en línea representa un problema grave para el gobierno y las agencias encargadas de hacer cumplir la ley. Se ha debatido mucho sobre las dificultades para investigar cuando los sospechosos utilizan redes anónimas y plataformas de comunicación que aprovechan el cifrado de extremo a extremo.

Ahora, documentos secretos revelan que la agencia de espionaje alemana BND ha desarrollado un sistema para monitorear la red Tor y desenmascarar a sus usuarios.

Según el informe, el BND advirtió a las agencias federales sobre la posibilidad de rastrear a los usuarios incluso cuando ocultan sus identidades detrás de la popular red de anonimato. Según los documentos, los espías cibernéticos alemanes entregaron un prototipo de esta tecnología a la NSA debido a sus colaboraciones a largo plazo.

Harald Fechner, jefe de la Dirección de Inteligencia de Señales del BND hasta su retiro en junio de 2009, testificó en la comisión parlamentaria alemana que investiga el escándalo de espionaje de la NSA hace dos años. Fechner era el jefe de un ciberejército compuesto por más de mil espías que estaban involucrados en la operación de vigilancia; los espías interceptaban flujos de comunicación a través de ondas de radio, cables telefónicos y cables de fibra óptica intervenidos.

Bajo la dirección de SIGINT, existe una unidad de cibercriminales secreta centrada en “ataques tecnológicos operativos sobre sistemas de TI” en todo el mundo. El grupo se llamó Unidad 26E (Soporte Operacional y Tecnología de Escucha), luego fue renombrado en “Working Group TX” (Operaciones de TI) y finalmente en “Sub-Directorate T4” (Cyber ​​Intelligence).

La existencia de la unidad se reveló en 2008 cuando se infiltró en la red informática del Ministerio de Comercio afgano accediendo a los correos electrónicos del ministro (considerado un aliado) y correos electrónicos de la periodista alemana Susanne Koelbl.

 

 

Por Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad – Vintegris