Blockchain: avanza, pero no tanto

Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS

Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS

Según el Bank for International Settlements (BIS) en Basilea, es poco probable que más del 85% de los bancos centrales del mundo lancen sus propios servicios cibernéticos en los próximos uno a tres años.

Tales consideraciones existen solo en dos bancos centrales de países emergentes. El BIS evaluó las respuestas de 63 bancos centrales, que fueron consultados sobre sus planes en la segunda mitad de 2018.

En los últimos años, ha habido un verdadero clamor por las criptomonedas como Bitcoin o Ripple.

Pero después del auge del año 2017, cuando los inversores para un Bitcoin tuvieron que pagar temporalmente poco menos de 20,000 dólares, el precio de la criptomoneda más grande y más conocida ahora ha caído a menos de $ 4,000.

A pesar de este desarrollo del mercado, los expertos siguen creyendo que la tecnología detrás de estas monedas, la llamada cadena de bloques tiene un gran potencial, incluso para los bancos centrales.

Esto también lo demuestra la investigación del BIS

Por ejemplo, una proporción cada vez mayor de los bancos centrales cree que sus propias monedas digitales son al menos posibles.

Además, el perro guardián monetario abordó cada vez más este tema. Cerca del 70 por ciento ya estaba involucrado o quería comenzar a trabajar pronto. Sin embargo, solo cinco bancos centrales con sus proyectos ya están en una fase piloto.

Existen múltiples problemas a considerar para poder generar una criptomoneda sustentable, la primera de ella es sin dudas el cumplimiento normativo de GDPR, normas establecidas por la Unión Europea para salvaguardar la privacidad de los usuarios.

Pensemos que en un libro de blockchain, todos los datos son públicos, por lo cual la identidad de los participantes queda expuesta a menos que se genere una solución efectiva para resguardar la privacidad y que maneje de forma indubitativa la identidad de los usuarios, sin exponerlos.

 

Por Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS