Criptografía, un panorama de seguridad cambiante

Yago Gómez Trenor - Analista de Seguridad de Vintegris

Yago Gómez Trenor – Analista de Seguridad de Vintegris

Si bien la ciencia de la criptografía tiene una historia que se remonta a las matemáticas, antes del advenimiento de Internet, en general estaba en manos de sectores selectos de la sociedad, como los gobiernos y los militares.

Pero con la digitalización se produjo un cambio de paradigma. En un mundo permanentemente conectado, el perímetro de seguridad se ha vuelto altamente escalable y volátil, la superficie de ataque es exponencialmente más grande.

En lugar de simplemente proteger una unidad de memoria física o procesador, por ejemplo, es necesario defender las redes complejas de computadoras y servidores, así como el flujo constante de información entre ellas.

El aprendizaje automático y el Big Data están cambiando las reglas nuevamente

Además, el mundo sigue girando más rápido. Las huellas digitales que los individuos y las organizaciones dejan en el ciberespacio son cada vez más profundas. Además, el advenimiento del aprendizaje automático ahora ha facilitado que las fuerzas malévolas se comprometan y cosechen este Big Data. Pero, al mismo tiempo, el aprendizaje automático también representa una herramienta de defensa potencialmente poderosa. En particular, su capacidad para predecir situaciones y escenarios basados ​​en evidencia acumulada puede desempeñar un papel clave en la detección de vulnerabilidades y ataques preventivos. Se ha abierto un nuevo frente en la carrera de armamentos de seguridad cibernética.

El próximo horizonte es la computación cuántica

Como si las implicaciones del aprendizaje automático y el Big Data no fueran suficientes para enfrentarlas, otra revolución tecnológica está en el horizonte.

Se presenta en forma de computación cuántica, que se establece para redefinir los límites de la capacidad de procesamiento de datos.

Al hacerlo, socavará los fundamentos en los que se basan muchos de nuestros códigos criptográficos “irrompibles” actualmente.

Para la industria de la seguridad, eso obviamente significa otro desafío profundo: la creación de nuevos algoritmos criptográficos resistentes al nuevo contexto.

 

 

Por Yago Gómez Trenor – Analista de Seguridad de Vintegris