Dark Web, una plataforma de acceso a tecnologías peligrosas

Josep Verdura - Analista de Seguridad de Vintegris

Josep Verdura – Analista de Seguridad de Vintegris

Entre las diversas tecnologías consideradas peligrosas, la impresión en 3D y los drones fueron vistos como otra gran amenaza para permitir a los terroristas acceder fácilmente a los medios para desarrollar armas de destrucción masiva, si no las mismas armas.

Es decir, las impresoras 3D ya se han utilizado para crear armas, como armas de fuego.

Esencialmente, la tecnología se está utilizando para desarrollar piezas para armas específicas que son difíciles de obtener de otra forma.

Del mismo modo, los drones pueden ser potencialmente utilizados para entregar dichas partes o armas, sin ser interceptados.

Inclusive con inteligencia artificial pueden ser teledirigidos a un rostro en particular y con una carga de 3 gramos de explosivo, puede ser letales.

¿Son estas tecnologías tan malas?

La impresión en 3D, los vehículos aéreos no tripulados junto con las herramientas en línea que permiten una mayor privacidad fueron reconocidos por Naciones Unidas, como tecnologías útiles que son incidentales a la globalización.

Sin embargo, lo que le preocupa es el hecho de que tales tecnologías deben mantenerse fuera de las manos de los delincuentes.

Como tal, es necesario crear consciencia junto a agencias de seguridad de todo el mundo para restringir la proliferación de armas de destrucción masiva.

Y aunque los terroristas todavía necesitan superar una serie de barreras para hacer uso de las tecnologías que les permitan acceder a las armas de destrucción masiva de manera efectiva, los avances tecnológicos estén reduciendo considerablemente el camino hacia las armas de destrucción por parte de actores maliciosos.

Los gobiernos de todo el mundo necesitan colaborar más y trabajar no solo con las agencias de seguridad sino también con las organizaciones que desarrollan tales tecnologías que son la base del intercambio de información.

Las puertas a los diálogos internacionales deben estar abiertas si se deben implementar las medidas adecuadas.

 

Por Josep Verdura – Analista de Seguridad de Vintegris