El ransomware oportunista no va a desaparecer

Josep Verdura - Analista de Seguridad de Vintegris

Josep Verdura – Analista de Seguridad de Vintegris

Los autores de ransomware oportunistas operan de manera similar a un “probador de penetración”, porque se extienden fuera de la red en busca de vulnerabilidades y puntos de entrada débiles.

Sin embargo, a diferencia de los testers, los ciberdelincuentes luego actúan sobre sus hallazgos de una manera metódica para causar el máximo daño.

Vigilan a las víctimas, se mueven lateralmente en toda la red, manipulan los controles internos y más.

Este enfoque centrado en el ser humano ha tenido éxito, ya que los autores del ransomware SamSam recolectaron US$ 6.7 millones en el transcurso de casi tres años.

Otros ciberdelincuentes han tomado nota, y en 2019 veremos más y más ataques de imitación.

En particular, Matrix, que parece estar constantemente aprobada con nuevas versiones y Ryuk, que está orientado a las empresas y grandes organizaciones que tienen fondos para pagar. Será una situación difícil de controlar.

El próximo año, las organizaciones necesitarán implementar una tecnología de seguridad que, en primer lugar, evite que ocurran las amenazas y también que proporcione protección de movimiento lateral para aislar y detener la propagación de ransomware furtivo que podría estar moviéndose a través de la red.

Ciberdelincuentes que buscan dinero fácil seguirán el camino de menor resistencia: los servidores

Los ciberdelincuentes prefieren causar el tipo de daño que ofrece las mejores posibilidades de éxito, con los menores esfuerzos y posibilidades de detección. Es un acto de equilibrio de riesgo y recompensa.

Esto significa que en 2019 veremos un aumento en los delitos informáticos relegados a los servidores.

En los últimos años, las empresas han invertido en tecnología de próxima generación para proteger los puntos finales, pero la seguridad del servidor se ha desviado a pesar de los datos de alto valor que a menudo se almacenan allí.

Los ciberdelincuentes que se aprovechan de las vulnerabilidades de los servidores, posiblemente más difíciles de parchear o monitorear, pueden penetrar en la red de una empresa para infligir un daño grave, mientras que los cryptomineros son capaces de pasar inadvertidos durante meses robando los recursos de la compañía, solo para mencionar algunos peligros.

Como resultado, en 2019, las compañías necesitarán repensar la seguridad de sus servidores con un enfoque en capas que incluya protección específica para éstos.

 

 

 

Por Josep Verdura – Analista de Seguridad de Vintegris