Fraude de Identidad: el desafio de 2018

Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS

Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS

El Estudio de Fraude de Identidad de 2018 de Javelin Research and Strategy refleja los esfuerzos cada vez mayores de los cibercriminales y los enormes desafíos que enfrentan los consumidores y las organizaciones en la protección de datos personales confidenciales.

La protección de datos se ha tornado central para cualquier negocio y son necesarias medidas de acción directa para hacer sustentable el negocio.

Registramos una alta incidencia de fraude de identidad: en 2017, el 6.64 por ciento de los consumidores se convirtieron en víctimas de fraude de identidad, un aumento de casi un millón de víctimas en comparación con el año anterior.

Este aumento fue impulsado por el crecimiento tanto en el fraude sin tarjeta como en la adquisición de cuenta.

La adquisición de la cuenta creció significativamente: la adquisición de la cuenta se triplicó durante el año pasado, alcanzando un máximo de cuatro años.

Las compras en línea presentan la mayor oportunidad de fraude: EMV (estándar de interoperabilidad de tarjetas IC) está impulsando a más estafadores a buscar canales en línea para el fraude.

El fraude ahora es 81 por ciento más probable que el fraude en el punto de venta, la mayor brecha que Javelin ha observado.

Los estafadores son cada vez más sofisticados: los defraudadores se vuelven más sofisticados en sus ataques y utilizan esquemas de monetización más complejos y difíciles de detectar.

Un millón y medio de víctimas de fraude de cuenta existente tenían primero una cuenta de intermediario abierta en su nombre. Esto es 200 por ciento mayor que el máximo anterior.

Proteger los datos y detener la adquisición de cuentas se ha vuelto relativamente fácil con la verificación de identidad digital, la autenticación biométrica, el análisis del comportamiento y la seguridad de los dispositivos móviles.

El costo de la última tecnología de seguridad ha disminuido y la implementación ahora es rápida y fácil.

Los consumidores deben convertirse en activistas y decirles a sus proveedores de servicios que permitan una seguridad adecuada o que pierdan sus negocios.

 

Por Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS