La guerra cibernética impacta a la sociedad global

Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS

Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS

La guerra cibernética se puede considerar un arma guiada, por la precisión que puede impactar en un sistema crítico o un nodo, y transformar en impacto militar una situación determinada.

La guerra cibernética es la contracara de la promoción de ideales y debate político entre naciones

Por ejemplo, el ataque a los servidores del partido Demócrata, tuvo como objetivo mantener vivo un estado de conflicto permanente, mostrando las vulnerabilidades del sistema y potencial de ataque, pero si Estados Unidos  hiciera lo mismo a los correos electrónicos de los funcionarios rusos y los publicaran con el fin de socavarlos o avergonzarlos, sería una demostración de represalia simétrica. Aunque desde lo filosófico, los Estados Unidos vulnerarían gran parte de los derechos de su carta magna y tendría un efecto inverso al esperado.

Siempre es difícil predecir cómo este tipo de acciones van a sucederse cuando uno se desenvuelve en un entorno de guerra cibernética. Es un negocio arriesgado en que siempre hay la posibilidad de que todo se de vuelta.

Debemos recordar que durante la Guerra Fría, las partes opuestas adoptaron un enfoque más directo. Los soviéticos no intentaron interferir en las elecciones americanas, y Estados Unidos no influenció en el esquema ruso de sucesión de poder.

La guerra cibernética ha cambiado el juego, han visto la oportunidad de influenciar y lograr un impacto sobre un resultado determinado.

Internet está transformando a la sociedad global, lo que era ya no es, por ejemplo el gobierno chino controla la forma en que sus ciudadanos utilizan Internet.

Desde una perspectiva occidental, nos cuestionaríamos por qué limitarían el acceso de su población, si Internet es un gran motor para la productividad.

Pero desde la perspectiva china, ellos lo ven como una forma necesaria para eliminar o reducir la inestabilidad política en su país.

La seguridad informática, hoy es parte central de la tarea de las personas, pero su omnipresencia desdibuja los antagonismos políticos, y minimiza la percepción pública sobre el peligro que representa el otro.

Estos nuevos patrones de comportamiento de la sociedad global, exponen la necesidad de observar las buenas prácticas de seguridad, desde un mundo corporativo que expone sus superficies de ataque, tanto a actores maliciosos, como estados interesados de forma estratégica.

La realidad, exige una mirada profesional y totalmente aséptica.

 

Facundo Rojo Gil, CISA,CISM, Director General – VINTEGRIS