Los sistemas de pagos deben revisar sus normas de seguridad

Josep Verdura - Analista de Seguridad de Vintegris

Josep Verdura – Analista de Seguridad de Vintegris

En una época de regulación más estricta y crecientes amenazas cibernéticas, las compañías están bajo una presión cada vez mayor para garantizar que los datos financieros de sus clientes estén seguros y protegidos.

La cantidad de incidentes informados en las noticias sobre violaciones de datos de tarjetas de crédito, contraseñas e información de cuentas revela el alcance del desafío que enfrentan las empresas.

Durante 2018, British Airways, Delta y Cathay Pacific sufrieron ataques cibernéticos que vieron el robo de detalles financieros de miles de clientes.

Si bien se resolvieron los incumplimientos y se informó a los clientes, el impacto en la marca, reputación y confianza de los clientes de estas empresas ha sido considerable.

Estos incidentes sirven como un recordatorio de que las empresas no pueden permitirse simplemente reaccionar ante los ataques cibernéticos: deben pensar con anticipación e implementar estrategias de seguridad que protejan la información financiera de sus clientes.

El desafío es hacer esto y, al mismo tiempo, ofrecer a sus clientes una experiencia de compra y pago sin problemas y sin complicaciones.

Esa experiencia se está entregando, en la mayoría de los casos, bien en plataformas en línea y en persona, pero las compañías necesitan recordar otro canal crucial de comunicación con los clientes: el teléfono.

Con tantas interacciones entre empresas y clientes que todavía tienen lugar a través del teléfono, es crucial que estas estrategias de seguridad se extiendan a las llamadas en las que el pago se realiza por teléfono.

Los centros de contacto, donde se llevan a cabo la mayoría de estas llamadas, desempeñan un papel crucial en la configuración de la percepción de los clientes de una marca, ya que son uno de los primeros puertos de escala para que los clientes se comuniquen cuando tengan problemas.

Deben estar a la vanguardia de las estrategias de seguridad financiera, implementando medidas que salvaguarden los datos financieros de los clientes.

Los pagos telefónicos deben ser tan seguros como los pagos en línea.

Si bien los sistemas de pago en línea ya tienen un alto nivel de seguridad, donde los pagos se realizan directamente a través del servicio financiero sin que la compañía lo reciba, los pagos realizados por teléfono no tienen el mismo nivel de transparencia y seguridad.

Al realizar pagos por teléfono, los clientes corren el riesgo de divulgar su información financiera personal y confidencial sin saber realmente qué le sucede, cómo se utiliza y quién la utiliza.

Para las generaciones de usuarios más antiguas, hacer un pago por teléfono sigue siendo su preferencia, por lo que los centros de contacto necesitan un sistema similar al que se usa en las plataformas en línea para garantizar el cumplimiento total de la normativa y la seguridad de los datos personales de sus clientes.

 

 

Por Josep Verdura – Analista de Seguridad de Vintegris