Minería: un nuevo dilema legal que plantea el mundo digital

Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad - Vintegris

Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad – Vintegris

Los hackers son oportunistas por naturaleza. A medida que los fabricantes de dispositivos continúen agregando más núcleos de CPU y gigabytes de RAM a teléfonos inteligentes y tabletas, así como servidores en la nube de nivel empresarial, estos dispositivos seguirán siendo objetivos cada vez más útiles para botnets.

Además, los piratas informáticos buscan vulnerabilidades de dispositivos o explotan aplicaciones y dispositivos móviles cuando una red no es segura.

El Ransomware tomó por asalto la web oscura al crear una forma fácil para que algunos hackers no especializados moneticen estas vulnerabilidades.

Como efecto secundario, el mercado de criptomonedas estalló por la mayor atención.

Y ahora, los desarrolladores están buscando formas de ganar dinero en un mercado de aplicaciones móviles competitivo, y la extracción de bitcoin a través de estas aplicaciones se ha convertido en una empresa atractiva.

La minería de criptomonedas, el proceso de confirmación de transacciones y la generación de nuevas unidades de moneda digital, es perfectamente legal.

Sin embargo, este método de monetización se convierte en un dilema legal y ético cuando los usuarios no son conscientes de que sus dispositivos se están utilizando para extraer moneda digital para otra persona.

Las demandas recientes contra Apple por acelerar las versiones anteriores de iPhones pueden establecer un precedente legal para las demandas mineras de criptomonedas.

Si un usuario puede demandar a Apple por desacelerar un teléfono sin saberlo, los desarrolladores que sin saberlo instalen capacidades de minería que afecten el rendimiento y la duración de la batería también podrían ser responsables.

No solo es una amenaza que está aquí para quedarse, se está convirtiendo en una amenaza tan omnipresente como el ransomware.

Por ejemplo, hay indicadores confiables que muestran que los cibercriminales usan vulnerabilidades más antiguas para extraer criptomonedas después de que la infección inicial intenta generar bitcoins de las víctimas sin exigir un rescate.

A medida que ese grupo se reduce, los mineros se concentran en extraer valor de otras maneras, como usar el malware como arma DDoS.

 

Por Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad – Vintegris