El mundo corporativo expone sus debilidades

Yago Gómez Trenor - Analista de Seguridad de Vintegris

Yago Gómez Trenor – Analista de Seguridad de Vintegris

En los últimos 12 meses, el 48% del mundo corporativo de todo el mundo han sido víctima de una campaña de ransomware.

Con un 80% indicando que han sufrido tres o más ataques, según una encuesta mundial realizada por Vanson Bourne.

Cuando el usuario pierde la FE en el antivirus

En respuesta a los ataques de ransomware, el 67 por ciento de las empresas en todo el mundo han aumentado el gasto en seguridad de TI, y el 52 por ciento informó que están cambiando sus estrategias de seguridad para centrarse en la mitigación. El 54% e ellas también admitió que sus organizaciones han perdido la fe en la ciberseguridad tradicional, como el antivirus.

Ransomware se ha convertido en una de las formas más exitosas de ciberdelincuencia en 2016 y está en la cima de la lista de las amenazas más productivas de todos los profesionales de la seguridad. No es sorprendente ver altos niveles de apatía hacia el software antivirus tradicional, y no esperamos que la epidemia de ransomware se ralentice en cualquier momento.

Es probable que la situación sea mucho peor, ya que algunas de las ganancias ilícitas se invertirán en investigación y desarrollo diseñados para mejorar la capacidad de cifrado y utilizar nuevos métodos de entrega, como se ha observado con Locky.

Según la encuesta, el 81 por ciento de los encuestados a nivel mundial que sufrieron ataques de ransomware, informaron que los atacantes fueron capaces de acceder a la red de su organización a través de correos electrónicos de phishing o medios de comunicación social.

La mitad informó que el atacante obtuvo acceso a través de una unidad de descarga causada por hacer clic en un sitio comprometido, mientras que el 40 por ciento declaró que el ataque se produjo a través de una infección a través de una botnet.

Estos resultados arrojan luz sobre el ransomware, donde ahora, todos y cada uno de los tipos de datos sensibles están dirigidos y pueden conducir a extorsión exitosa.

Por Yago Gómez Trenor – Analista de Seguridad de Vintegris