La Seguridad y la Inteligencia Artificial cruzan una línea común

Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad - Vintegris

Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad – Vintegris

Recientemente el presidente de Alphabet, Eric Schmidt, ex director general de Google, dijo que cuando él y otros científicos de la computación comenzaron a trabajar en problemas de AI en la década de 1970, no pensaron que los chicos malos lo tomarían tan en serio.

“Imagínese lo diferente que sería Internet si supiéramos cuándo se estaba diseñando lo que sabemos hoy”, dijo Schmidt. –Nadie pensó en los cibercriminales.

Desde entonces, por supuesto, la realidad ha estado siguiendo los caminos de la ciencia ficción. Los científicos informáticos han estado desarrollando una tecnología que da a las máquinas, en esencia, su propio poder de pensar y aprender, ampliando la capacidad de entender cómo se mueven los patrones de comportamiento.

La IA, que abarca formas de computación que emulan habilidades cognitivas humanas avanzadas (como el reconocimiento de imágenes o la intuición) y está influyendo en la próxima generación de métodos de phishing.

Los expertos en seguridad cibernética están desarrollando algoritmos de aprendizaje automático diseñados para ayudar al software a mejorar dinámicamente sus propias capacidades a través de la experiencia, compensando así un déficit de personal y combatiendo eficazmente un tsunami de ataques de diversa índole.

El complemento de IA con Yara, ha transformado la geografía de la mesa de cualquier CISO, aportando capacidad de análisis de patrones y sintaxis en un solo acto.

La conformación de reglas Yara, se han convertido en una herramienta excepcional para alcanzar mayor eficiencia en la automatización de los protocolos de defensa.

El punto débil está en la sintaxis, si el responsable de seguridad, no diseña sus propias reglas corre el riesgo que alguien más sepa cuál es el camino de migas de pan, para vulnerar el perímetro de los sistemas propios.

Por Luis V. Sintes Martinez Analista de Seguridad – Vintegris