Si lo construyes, van a intentarlo

Josep Verdura - Analista de Seguridad de Vintegris opina sobre la seguridad en Internet

Josep Verdura – Analista de Seguridad de Vintegris

Es casi imposible escapar el tema de la Internet de las Cosas (IoT). Cualquiera que sea la conversación a la que podamos referirnos en tecnología, la IoT indudablemente va a impactar nuestros negocios, como una nueva oportunidad para redefinir una industria, una nueva amenaza para la seguridad y la privacidad.

No tengo dudas de que el potencial de la IoT representa un cambio significativo en la forma en la actualidad usamos la tecnología – y que este cambio será generalizado y significativo.

Si nada más, la escala en la que se avizora la IoT debe obligarnos a tomar su probable impacto en serio. La IoT cambiará la forma en que diseñamos, usamos, y vivimos con la tecnología de casi todo tipo, desde nuestras casas, hasta nuestra forma de trabajar e interactuar con nuestro entorno, el IoT podría reescribir todas nuestras reglas.

Los gobiernos deben jugar un papel fundamental en este sentido, dictando normas que generen un marco de referencia sobre el cual actuar y construir.

Considero que hay otro desafío al acecho, debajo de la superficie del IoT que rara vez es referenciado y se enfoca en las vulnerabilidades propias del dispositivo y su impacto en la administración de datos sin vulnerar la privacidad: ¿cómo vamos a conectar todas estas cosas juntas y hacer que funcione con los sistemas que tenemos hoy? ¿Cómo vamos a hacer que el mundo híbrido resultante – IO y los sistemas tradicionales – operan juntos de forma segura?

No olvidemos; no estamos construyendo una Internet de todo que reemplace a la existente, ni vamos a tener la opción de tirar todo lo que existe hoy en día. Ciertamente enfrentamos el desafío de construir la IoT en el campo lo que hoy visualizamos en el mundo conceptual de las corporaciones, tomando en cuenta que el riesgo es algo real, y sobre todo debemos integrar el Internet de todo, precisamente a todo lo existente.

Por Josep Verdura Analista de Seguridad de Vintegris